viernes, 31 de octubre de 2014

Salmo 27: Las Roca

Tú eres mi Roca. En un mundo en el que todo se tambalea y todo cambia, en el que el hombre es inconstante y voluble como pluma al viento, en el que nada es estable, nada es fijo, nada permanece, en un mundo de inseguridad e inconstancia… tú eres mi Roca.
Tú permaneces cuando todo pasa. Tú eres firme, fijo, eterno. Tú eres el único que da seguridad y ofrece garantían. Solo en ti puedo encontrar refugio, sentirme seguro y hallar paz. Tú eres mi Roca.
Alrededor mío hay arenas movedizas, lodazales, marismas, caminos resbaladizos y terrenos empantanados. Tengo que andar despacio y con cautela. No puedo correr ni saltar ni bailar, aunque mi alma lo quiera. Tengo que fijarme al dar cada paso y tentar la firmeza de cada piedra en el camino. El avanzar por los terrenos de la vida es proceso lento, lleno de aprensión y miedo a cada paso. No puedo fiarme de nada ni de nadie. Siempre queda la duda, la sospecha y el miedo. Cuando todo se tambalea, la mente misma se agita, y la paz desaparece del alma.
Esa es mi mayor prueba; que yo mismo no estoy firme. Soy un manojo de dudas. No es ya que no me fíe de nadie, sino que no me puedo fiar de mí mismo. Dudo y vacilo y tropiezo. No sé lo que quiero yo mismo, y no estoy seguro de adonde quiero ir. La incertidumbre no solo está fuera de mí sino dentro de mí, muy dentro de mí, en mis decisiones, mis opiniones, mis mismas creencias. Hago cien propósitos y no cumplo ninguno, comienzo cien proyectos y no acabo ninguno, emprendo cien viajes y no llego a ninguna parte. Soy una caña agitada por el viento. No tengo firmeza en mí mismo, y por eso necesito urgente y virtualmente tener al lado a alguien en quien pueda apoyarme.
Ese eres tú, Señor. Tú eres mi Roca. La firmeza de la tu palabra, la garantía de tu verdad, la permanencia de tu eternidad. La Roca que se destaca a lo lejos en medio de olas y arenas y vientos y tormentas. Solo con mirarte encuentro reposo. Solo con saber que estás allí, siento la tranquilidad en mi alma. Palpo tu sólida presencia, tu encarnación en piedra. Me apoyo contra tu lado, y me invaden la tranquilidad y la paz. En un mundo de cambios, tú eres mi Roca, Señor, y esa profesión de fe trae la alegría a mi alma.
“El Señor es mi fuerza y mi escudo: en él confía mi corazón: me socorrió, y mi corazón se alegra y le canta agradecido. El Señor es fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su ungido. El Señor es mi Roca.”

Psalm 27 - Rock of ages

You are my Rock. In a world where everything changes, where man is fickle and his moods like feathers in the wind: where nothing is stable, nothing permanent, nothing reliable: in a world of insecurity and instability… you are my Rock
You stand while everything falters. You are firm, steady, eternal. You alone offer security and safety. In you alone can I rest and take refuge and feel at peace. You are my Rock.
Round me there are deserts and marshes and slippery paths and shaky ground. I must be slow and cautious. I cannot run and jump and dance at will. I must mind every step and test every stone. There is painful progress and constant apprehension on the grounds of life. No one I can really trust, nothing I can safely rely upon. Always doubt and suspicion and fear. When everything is unsteady, the mind itself is restless, and peace flies from the soul.
That is my greatest trial, that I myself am not steady. I am a bundle of doubts. It is not only that I don’t trust anybody, but that I don’t trust myself. I waver and hesitate and stumble. I don’t know what I want, and am not sure where I want to go. Uncertainty is not only outside me, but inside me, very much inside me, in my decisions and my opinions and my beliefs. I take a hundred resolutions and fulfill none; I start on a hundred journeys and reach the end of none. I am a reed shaken by the wind. I lack firmness, and I need desperately someone I can lean on.
And that is you, Lord. You are my Rock. The firmness of your word, the uniqueness of your truth, the permanence of your eternity. The Rock jutting out in the midst of waves and sands and winds and storms. Just to look at you gives me repose.
The Lord is my strength and my shield, in him my heart trusts: so I am sustained, and my heart leaps for joy, and I praise him with my whole body. The lord is strength to his people, a safe refuge for his anointed king. The Lord is my Rock.

Meditation...Here

Hasan Basari, a great saint of Islam, was one day walking with his disciples when he saw a man who apparently was drunk and was faltering in his way. There was a deep pond in the middle and the ground was slippery, so the saint warned the man: “Be careful, brother, since the ground is slippery and the water is deep. If you fall in it you may get drowned.” The man answered him: “And you be careful even more, since if I drown, I drown alone; but if you drown, many more will drown with you.”
This is the responsibility of teachers and preachers. Nobody is saved or condemned alone. The disciples follow their master. A slip causes many slips. The pond is deep and the ground is slippery. That’s always the way in this world. But then there is also joy and consolation. A step in the right direction may lead many more in the right direction. The master avoids the trap, and the disciples after him will also avoid it. Everybody helps everybody else.
The apparently drunk man was not drunk. He only was week, and he knew it. His own weakness led him to seek protection from the danger. Humility is our best defense in life.
The master understood. Nobody fell into the pond.

VESTIMENTA LITURGICA DEL SACERDOTE


 



Vestimenta litúrgica del sacerdote.

Alba: Es una túnica blanca que cubre todo el cuerpo hasta los pies. La usa el sacerdote en todas las celebraciones litúrgicas y muchas veces la utilizan también los que ayudan. Con ella se simboliza que se está al servicio de Dios en las cosas del altar.

Cíngulo: Es un cordón blanco que se sujeta a manera de cinturón sobre el alba y significa que quien sirve a Dios está atado a Jesús.

Estola: Es una tira delgada de género que se coloca alrededor del cuello sobre el alba. Es de diversos colores según el tiempo litúrgico que corresponda (blanco, rojo, morado, verde). Significa el poder que Jesús dio a los sacerdotes para hacer las mismas cosas que él hacía.

Casulla: Es un manto en forma de poncho que cubre al sacerdote cada vez que celebra la misa. La casulla simboliza a Cristo. El sacerdote se viste de Cristo para realizar lo mismo que el hizo en la última. También hay varios colores de casulla como la estola.

sábado, 4 de octubre de 2014

San Francisco de Asis

 CÁNTICO DE LAS CRIATURAS


















Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor, tuyas son la alabanza, la gloria y el honor; tan sólo tú eres digno de toda bendición, y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.
Loado seas por toda criatura, mi Señor, y en especial loado por el hermano sol, que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor, y lleva por los cielos noticia de su autor.
Y por la hermana luna, de blanca luz menor, y las estrellas claras, que tu poder creó, tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son, y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!
Y por la hermana agua, preciosa en su candor, que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor! Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol, y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor!
Y por la hermana tierra, que es toda bendición, la hermana madre tierra, que da en toda ocasión las hierbas y los frutos y flores de color, y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!
Y por los que perdonan y aguantan por tu amor los males corporales y la tribulación: ¡felices los que sufren en paz con el dolor, porque les llega el tiempo de la consolación!
Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor! Ningún viviente escapa de su persecución; ¡ay si en pecado grave sorprende al pecador! ¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
¡No probarán la muerte de la condenación! Servidle con ternura y humilde corazón. Agradeced sus dones, cantad su creación. Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén

miércoles, 1 de octubre de 2014

Escuela de CATEQUISTAS Santo hermano Miguel





Los doce apostoles


Mc 3, 13-19
Después, Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro;  Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.





La elección de Matías
Hechos 1, 15. 21-26
Uno de esos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos –los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas– y dijo: «Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección». Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. Y oraron así: «Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía». Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.




Ante lo sucedido en Chile... Omar Mantilla

Es impresionante concer lo suedido en Chile, la renuncia de todos los obispos sin duda no es lo más mportante pero si nos marca y me da verg...