lunes, 6 de marzo de 2017

Meditación

Un musulmán piadoso pedía todos los días una concreta gracia al Señor. Se arrodillaba en un rincón de la mezquita y repetía la oración, pero Dios parecía no enterarse de nada. Por fin un Ángel del Señor se le apareció un día y le dijo: “Dios ha decidido no concederte la gracia que pides.” Ante lo cual el buen hombre comenzó a gritar de alegría y a decirles a todos que Dios le había negado lo que le pedía. Le preguntaron: “Y cómo es que te alegras de eso?” Y él respondió: “¡Pero me ha dado acuse de recibo! ¿Qué más quiero yo?”

Ante lo sucedido en Chile... Omar Mantilla

Es impresionante concer lo suedido en Chile, la renuncia de todos los obispos sin duda no es lo más mportante pero si nos marca y me da verg...